martes, 2 de marzo de 2010

Kylie Minogue Reina del Dance

El otro día estuve cotilleando por Youtube para ver qué canciones metía en el iphone del blog para positivizar los textos y pensé en aquellos artistas que me hacen bailar sin parar: Black Eyed Peas, Beyoncé, Shakira, Gaga, Madonna... Y me dió por introducir Kylie Minogue. Le dí a buscar y de repente aquellas canciones que durante 2001 sonaron sin parar atrajeron a mi mente mil y un recuerdos.

Una artista que quizás no tiene el reconocimiento que se merece. Sí, tiene el apoyo innegable de sus fans, sobre todo los españoles, pero echo en falta un mayor impacto de su obra en nuestra sociedad.

Reflexionando sobre la figura de Kylie, recordé que la descubrí gracias al dueto que hizo con Robbie Williams en el vídeo Kids. Pero no fue hasta el disco Fever cuando triunfó en medio mundo con una canción que a mi particularmente nunca me ha gustado mucho. Can't Get You Out Of My Head.

De ese cd, el más exitoso de su carrera con más de cinco millones de copias vendidas y diversos premios, destacan a mi parecer In your eyes, Love at first sight y Come into my world.

En 2003 y tras la resaca de éxito, el nuevo disco de la Minogue (Body Lenguage) se promociona con el eslogan de "el disco que muchas de las divas del Pop quisieran haber hecho". Destacan los tracks de Slow,
Red Blooded Woman y Chocolate.

En 2004 publica un recopilatorio de sus grandes éxitos para celebrar sus diecisiete años de carrera incluyendo una canción inédita, I believe in you, con la que ya empieza a forjarse el título de Reina del Dance.

En 2005, lejos de dejarse vencer lucha contra un cáncer de mama, publica un libro llamado La princesa del Espectáculo y lanza al mercado su perfume Darling. Todo un ejemplo de superación.

En 2007 lanza X, para mí su mejor trabajo junto a Fever. Totalmente Disco y que te aporta un optimismo y unas ganas de comerte el mundo increíbles. Se nota que después de un cáncer el mundo se ve con otros y que cuando eres artista y tienes ese arma tan poderosa como la música, intentas que tu mensaje de "abre los ojos y disfruta del momento porque mañana puedes no estar", llegue a todos.
Con 2 Hearts, In me Arms, Wow, Like a Drug o The One consigue dejar para el recuerdo alguno de los ritmos dance más motivadores desde Dancing Queen.

En serio, si tenéis algo importante que hacer un día (ya sea un reunión de trabajo, una cita amorosa, un examen...), poneos I Believe in You o The One y veréis como una fuerza os impulsa a creer que todo saldrá bien. Si estás triste o malhumorado, escúchalas y todo ese mal rollo se esfuma, se larga muy lejos porque te invaden unas ganas de vivir y de bailar tremendas.
Disfrutad :D

The One:



lunes, 1 de marzo de 2010

Detesto la Mala Educación

Hoy he acompañado a mi madre al médico y una de las secretarias o como se llamen tiene un tono de voz que ya molesta. Pero mi crítica no va por ahí. Y no es que la mujer en cuestión tenga un mal día, sino que su carácter habitual es así. Altiva, distante, borde.

Pienso que dependiendo del trabajo que desarrolles, debes tener más o menos tacto con las personas (aunque siempre y sin excepión mucha educación), independientemente de tu calidad humana. Da igual que un cartero sea borde, o un obrero de la construcción, porque sólo les afecta a sí mismos, aunque parezca un ejemplo tonto.

Pero una secretaria o recepcionista de un centro de salud mental al que vas porque tienes un problema no puede ser una chillona mal educada y tratar a los pacientes como simples números de un archivo, haciéndoles desprecios con muecas o comentarios por lo bajo, ya que esas personas están enfermas en contra de su voluntad y tú tienes trabajo gracias, en parte, a ellas. Y por eso mismo, porque están enfermas, debes tener más cuidado y más calor humano.
Esto, de momento, no es una crítica contra los servicios defectuosos de nuestra tan afamada Sanidad Pública...

Vamos, creo que es lógico que en estas profesiones envueltas en circunstancias especiales por el sufrimiento que conlleva para los pacientes, se obligue a las personas que van a atender al público a recibir un curso de buenas maneras como si se tratara de algo vital para su trabajo y se les amoneste cuando no lo cumplen.

A los médicos y a las enfermeras ya les enseñan esto, aunque haya algunos que mejor no cruzártelos porque te hunden el día.

Mi madre fue a una oftalmóloga de la Avenida Portugal, en Madrid, que le dijo que no tenía nada en los ojos, que todo era cosa suya, casi aseverando que era una quejica insufrible. Y resulta que ahora tiene una depresión de caballo porque la mujer había tenido un infarto cerebral que le había afectado a la visión y estuvo durante 2 meses diciendo que le pasaba algo y nos basábamos en el diagnósitico de la negligente doctora. Algo que ha minado el estado de ánimo de mi madre y que ahora cuesta mucho recuperarlo.

Ese es el aspecto más vital de las buenas maneras, el no hacer sentir mal a los demás; pero también en el día a día y sin la hipersensibilidad que genera la depresión o cualquier malestar que tenga una persona, creo que es necesario que todo el mundo sea correcto y por qué no, simpático, con aquellas personas que nos rodean cuando vamos paseando, o en el metro, o de compras, o al cine...

A nadie se le ha colado en el autobús el típico señor mayor cascarrabias que odia al mundo porque su juventud ya se pasó y no ha sabido aceptar su edad, u os ha tocado aguantar al típico grupo de niñatas que van al cine y no paran de hablar y hablar jodiendo la película a los demás. Es una aspecto menor comparado con lo anterior, pero que también produce un mal estar innecesario.

No cuesta nada ser amable y mostrar un comportamiento cívico. Si lo pensamos, recibimos más a cambio dando unos "buenos días" alegres.
A ver, yo tampoco soy simpático las 24h porque tengo problemas que me amargan como todo el mundo. Pero nadie tiene la culpa de ello y si encima de tener problemas somos bordes con los demás, generamos más mal rollo para todos. Todo se contagia, lo bueno y lo malo.

A mi me gusta pensar, cual "cadena de favores", que cuando le doy los buenos días al conductor del autobus, le alegro un poco el día porque le hago sentir respetado y útil. Y así él en la siguiente parada retrasa su salida al esperar a esa mujer que llega tarde y que seguramente hubiera perdido el bus. Ella llega tiempo a su trabajo y está contenta, por lo que será amable con sus compañeros y tendrá un buen día, y así...

Piénsalo. ¿Qué te cuesta ser amable y simpático con los desconocidos? Nunca se sabe que te puede deparar el destino si eres agradecido y tratas a tus semejantes como a ti te gustaría que te tratasen.

Cada día me doy más cuenta que el refranero español es muy sabio.
:D

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